martes, 31 de julio de 2007

Nuestra Alianza de Amor


Los tres compromisos de la Mater:
- Se compromete a cobijarme, a estar conmigo, ayudarme en mis necesidades. A partir de mi Alianza sentiré su presencia en forma especial.
- Se compromete a educarme, es decir, a despertar siempre en mí mis talentos y a ayudarme a mejorar mis defectos.
- Se compromete a enviarme. Me ayudará a que sea un apóstol allí donde esté y me dará las gracias para ello.
Los tres compromisos míos:
- Me comprometo a una vida intensa de oración, es decir a tenerla a ella presente todos los días de mi vida para que ella pueda actuar con su amor.
- Me comprometo al fiel cumplimiento del deber de estado, a ser un buen profesional, un buen padre, etc.
- Me comprometo a exigirme al máximo en todo lo que haga, a hacer lo ordinario en forma extraordinaria, a cultivar en mí una actitud magnánima.
Preguntas para profundizar
¿Vivo mi vida con Dios o sin él? ¿Lo tomo verdaderamente en cuenta?
¿La siento a María como mi Madre, como mi Aliada?
¿Vivo una relación personal y de amistad con Ella? ¿Creo que María se interesa por mí, por mis cosas?
¿Me he preguntado alguna vez qué quiere Dios de mí? ¿Qué quiere que haga ahora?
¿Cómo le respondo a Dios cuando me habla en las circunstancias? ¿Me arriesgo a confiar en Él y en María?
El texto fue extractado de un documento de preparación perteneciente al

lunes, 30 de julio de 2007

Cordis in Cor

Como la meta para el Encuentro de Adviento del año 2007, es la de "ser capaces de nombrar a todos los miembros de la Obra Familiar por su nombre". Les acercamos una "ayudita", si hacen un "click" sobre la imagen de la Obra les mostraremos nuestro álbum de fotos. Un abrazo en María de nuestro grupo.


Nuestra Oración de Grupo

El universo entero con gozo glorifique al Padre le tribute honra honor y alabanza, por Cristo con María en el espíritu Santo, ahora y por los siglos. Amén.
Te agradecemos por tu inmenso amor y misericordia. Te agradecemos que nos hayas llamado a cada uno por nuestro nombre y nos regales la alegría y esperanza de sentirnos unidos en este grupo.
Te agradecemos por nuestra salud, nuestras familias, nuestro trabajo.
Te pedimos perdón por aquellas veces que no supimos ser fiel reflejo de tus virtudes y valores, y por aquellas veces que no lo seremos.
Te pedimos ser como niños confiando en la fuerza que viene de lo alto y así lograr una gran paz y serenidad.
Te pedimos también, que nos hagas dignos de recibir las gracias que concedes desde tu santuario.
Te ofrecemos ser fieles instrumentos tuyos entregándote lo que somos y lo que tenemos con alegría y esperanza.
Te ofrecemos como regalo, rezar el rosario en cada reunión de grupo y rezar con nuestras familias cada vez que compartimos la mesa.